La vitamina D está presente en variados alimentos y, por sobre todo, la obtenemos mediante la exposición de la piel a la luz solar. Esta vitamina la necesitamos para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo, ya que cumple un rol fundamental en la salud ósea, el sistema cardiovascular y en el mantenimiento del sistema inmune.

Se estima que la exposición solar de 5 a 15 minutos al día en la cara y brazos es capaz de mantener los depósitos de la vitamina D en niveles adecuados. Ahora que estamos la mayor parte del tiempo del día encerrados… toma unos minutos del día, en algún sector de tu hogar y/o trabajo como ventana, patio, jardín o tu rincón preferido, y disfruta de los rayos del sol. Sino dispones de radiación solar, te dejamos el siguiente listado de alimentos que son ricos en esta vitamina: pescados grasos (jurel, salmón, atún, anchoas sardinas), lácteos enriquecidos, huevo, frutos secos.

Recuerda que el cuidado de nuestra salud es un conjunto de hábitos. Siempre destacamos el consumo diario de antioxidantes, porque es vital y además va a contribuir a las funciones de la vitamina D. Puedes incluir rosa mosqueta, murtaberry, calafate y cranberry (½ cucharadita de té al día, añadiendo a preparaciones frías). Puede ser complemento tanto de tu desayuno como de tu almuerzo, en preparaciones dulces o saladas, como yogurt con fruta, batidos, postres, aliños, ensaladas, salsas, etc.