Por Camila Quevedo Nutricionista, health coach y Nutricionista de Nativ for Life

Muchas veces vemos la ansiedad como un sentimiento que está muy inserto y posicionado internamente, y utilizamos la comida como la vía de escape para que pueda salir. Es como si fuera un ser que habita dentro de nosotros y que sale sin previo aviso y totalmente desbandado para hacernos actuar de un modo. En la consulta me he dado cuenta que el relato de los pacientes, cuando comen de manera ansiosa, es con una connotación muy fuerte y que le dan un protagonismo con demasiada importancia, gastando así mucha energía útil en una acción que no nos esta entregando beneficios útiles en nuestra vida. Muchas veces la ansiedad y adicciones se mantienen solamente por costumbre, por hábito y por saciar ese lado inconsciente que de algún modo nos trae algún beneficio. Por ejemplo, ese dulce post almuerzo antes de regresar a trabajar, o ese banquete de comida en la noche como premio por haber tenido un largo día, o ese chocolate antes de dormir y así muchas rutinas placenteras/culposas que tenemos. Todos actuamos de cierta manera porque algo hay en esa acción que nos trae o nos reporta algún beneficio, pero no nos damos cuenta que anteriormente nos reportaba placer o algo que necesitamos y que ya es simplemente un hábito, una costumbre, una ansiedad que saciar.

Sin embargo en casi todos los casos esas acciones que las vemos como inocuos nos están limitando para lo que ahora actualmente queremos conseguir. Te invito a dar un paso atrás a comenzar a hacer más consciente las acciones que haces, a dejar el piloto automático y evaluar porque lo hacemos y si efectivamente nos está cooperando para lo que andamos buscando. Haciendo este pequeño ejercicio te asombraras como hay hábitos en ti que ya no están sumando. Se creativo en tu rutina, cambia tu desayuno, deja de ponerle tanta atención a lo mismo… Date la oportunidad de transformar y de incluir nuevos hábitos, y te aseguro que tus estructuras cambiaran y con ello la ansiedad disminuirá.

Es tiempo de dejar los antiguos patrones y dar espacio a nuevas maneras de actuar. Somos ser en constante transformación y necesitamos de evolución.