Por Camila Quevedo Nutricionista, health coach y Nutricionista de Nativ for Life

 

Últimamente en la consulta son muchos los pacientes que me cuentan que su calidad de sueño no es buena, que no sienten que descansan o se despiertan muchas veces durante la noche.

Uno de los hábitos más simples y “fáciles” para sanar el cuerpo es tener una buena calidad de sueño. Todos hemos sentido lo maravilloso que es despertarse después de una noche de largas horas ininterrumpidas de un sueño descansado y reparador… Mayor energía, más claridad mental, mejor ánimo, con energía y hasta nos sentimos más jóvenes, totalmente renovados… Porque una de las cosas más estresantes que puede sufrir el organismo es el no dormir, lo que se traduce al no descanso, al no poder reparar y no tener una pausa.

Hay muchos hábitos y alimentos que influyen y que te podrían estar privando de un buen descanso; Para optimizar tu sueño;

– Evitar todo tipo de estimulantes después de la hora del almuerzo (té, café, mate, bebidas con cafeína)

– Evitar consumir azúcares refinadas antes de dormir. – Mantente siempre hidratado.

– Asegúrate de consumir alimentos ricos en proteínas en tu última comida. Para tener los aminoácidos necesarios para formar melatonina y así asegurar un sueño profundo y natural.

– Evita irte a la cama con muchas cosas en tu cabeza. Deja los pensamientos obsesivos, intenta meditar o escribirlos para dejarlos aún lado, no hay nada que tengas que resolver justo antes de ir a dormir.

– Chequea tus niveles de hormonales (muchas veces los trastornos de sueño, ansiedad o cansancio son solo hormonales).

– Chequea que tu pieza y el espacio en donde duermes, no sea ruidoso, muy frio o muy caliente, e intenta mantenerlo ordenado.

– Evita tomar suplementos para la quema de grasa!