Por Camila Quevedo Nutricionista, health coach y Nutricionista de Nativ for Life

Es muy común escuchar en la consulta que los días de frío es más difícil comer liviano o no cargarse tanto a las pastas, masas o azúcares.

El frío, hace que nos den ganas de comer alimentos “más calóricas” y con menos horas de luz baja la motivación por hacer algún tipo de actividad física por las tardes o temprano en las mañanas.

Una de las maneras más nutritivas y efectivas, de seguir con un estilo de vida saludable en esta época de frío, y que no se nos escapen esos kilos invernales, es ser innovador y creativo con la preparación de las verduras.

Por otra parte, es muy importante ir transformando nuestra manera de comer de acuerdo al clima. En invierno necesitamos platos más calientes y caldosos para mantener el calor interno y preservar la energía, y que esta llegue a todas nuestras células. Es por ello que te invito a utilizar las verduras en preparaciones como sopas, caldos y cremas, así mantenemos la ingesta de fibra, vitaminas y minerales, y también conservamos el calor. Comer alimentos fríos y crudos no es lo más recomendable y también no nos sentiremos saciados.

Que abunden los guisos, preparaciones cargadas de aguas y calor. Preparaciones cocinadas a bajas temperaturas y de larga duración, el famoso y muy de moda caldo de hueso. Podemos combinar proteínas con verduras, legumbres con verduras, carbohidratos integrales con verduras, teniendo preparaciones ricas, saludables y acordes a lo que vamos necesitando según la época del año. Se creativo en los condimentos, utiliza diferentes tipos de aceites (oliva, coco, sésamo etc.), prepara las verduras al horno, salteadas o grilladas.