Por Camila Quevedo Truan Nutricionista – Health Coach

Han sido semanas difíciles para todos. Caos, cambios e incertidumbres. Se siente en el ambiente los
niveles de estrés y estados de alerta que estamos viviendo.
Por lo que mi intención es poder contarles lo que yo sé para contrarrestar estos efectos
independiente que escapan de todo control, y así poder aportar, aunque sea un poco en su bienestar.

La alimentación puede ser un gran aliado para estos estados, y también los requerimientos de
vitaminas, minerales y agua aumentan.

Entonces comenzando por el desayuno, en estos momentos, prefiere las frutas frescas y jugosas,
muy recomendadas las ácidas, ricas en vit c, potente antioxidante. Agregar semillas como chía
linaza, sésamo y frutos secos; como almendras, castañas de cajú y nueces, ricas en ácidos grasos
esenciales, alimentos preferido para nuestro cerebro. Puedes acompañarlas de yogurt natural y
algún cereal integral con avena o muesli o granola sin azúcar. En este momento es la mejor hora
para darle un shot de vitaminas y antioxidantes, agregando ½ cdta de maquiberry o cualquier
antioxidante de tu gusto.

Si necesitas una colación, prefiere opciones naturales y que te aporten nutrientes, como frutos secos,
frutas, huevo duro (si quieres más proteínas) o yogurt natural con probiotiocos; para preservar una
buena floral intestinal.

A la hora de almuerzo, prioriza las verduras, en el estado que más te guste, crudas, asadas, en
chapsui o salteadas. Grupo de alimentos cargado de vitaminas que te ayudará a mantenerte con
energía para realizar todos los procesos bioquímicos del organismo. Pero para ello necesitamos de
energía, presente en los cereales (arroz, papas, quinoa, pasta integral ect). También proteínas, la
materia prima para reponer tejidos y células, presente en las carnes, huevos y legumbres. Finalmente
las grasas (palta, aceites, frutos secos y semillas) parte estructural de todas la células.

A la hora de la cena, es indispensable consumir preparaciones cocidas, caldosas y calientes. Este tipo
de preparaciones son altamente hidratante y calmante.

Muy importante mantenerte hidratado evitando el abuso de café y bebidas que finalmente nos
deshidratan, estresando más a nuestras células.

Encontrar espacios descanso, comer en calma y pausado son también grandes pilares, para bajar la
ansiedad y restablecer el equilibrio.